Dos mujeres hablan de sus hijos. Una dice:
– Bueno, mi hijo es un ángel, estudia, trabaja, me ayuda en la casa, cuida de sus hermanos… En fin, ¡¡un ángel!!
Y la otra responde:
– ¿Ah sí…? Pues el mío es un sol…. Sale… y se pone, sale… y se pone…