Un pastor camina por el campo con su rebaño cuando ve a un hombre que está atado abrazado desnudo a un roble.

Extrañado por la situación, el pastor se acerca al hombre.

– ¿Qué te ha pasado chaval?
El hombre atado responde:
– Joder, iba yo en mi camión y he recogido a un tío que hacía auto-stop, y a los cinco kilómetros me ha pegado el palo y se ha llevado el camión, la pasta y mi ropa y me ha dejado aquí atado.

Entonces el pastor responde desatándose el cinturón del pantalón y bajándose la cremallera

– Pues chaval, hoy no es tu día de suerte