Una mujer compró unos cosméticos muy caros, pues le dijeron
que la harían que
pareciera varios años más joven.
Después de ponérselos se dirigió a su esposo:

– Amor,dime la verdad… ¿qué edad represento?

El marido la mira detenidamente y contesta:
– A juzgar por tu piel …20 años, por tu pelo …18, y por tu figura
…25!!
– ¡Ay no seas adulador! -exclamó ella complacida-.
– ¡Espera, …espera! -interrumpió el hombre- …todavía no hice la
suma!

Una mujer compró unos cosméticos muy caros, pues le dijeron
que la harían que
pareciera varios años más joven.
Después de ponérselos se dirigió a su esposo:

– Amor,dime la verdad… ¿qué edad represento?

El marido la mira detenidamente y contesta:
– A juzgar por tu piel …20 años, por tu pelo …18, y por tu figura
…25!!
– ¡Ay no seas adulador! -exclamó ella complacida-.
– ¡Espera, …espera! -interrumpió el hombre- …todavía no hice la
suma!