En un robo:
– ¡Te pille! Tú hoy duermes en la cárcel.
– Ni tú te lo crees
– ¿Cómo que no?, dice el policía. Le pone las esposas y le lleva a comisaría.
– ¿qué? ¿vas a dormir en la cárcel o no?
– Estaré en la cárcel pero no durmiendo.