Iban dos monjas caminando por el campo, cuando de repente aparecen dos violadores que empiezan a abusar de ellas.
Mientras los violadores actúan, una de las monjas grita:
– «Perdónalo señor, porque no sabe lo que hace» y la otra le responde
– «Será el suyo hermana, por que el mio lo sabe perfectamente»