Un joven humildemente se arrodilla frente al cristo crucificado y dice:
-Dios mio, ¡ayúdame!, me caso en 3 meses y no tengo dinero, ¡haz que me saque la loteria!, yo te prometo
que de lo que me den de premio, te doy el 20% de limosna.
Pasa un mes y el muchacho regresa a la iglesia.
-Señor, ¡ayúdame, haz que me saque la loteria!, ya faltan sólo 2 meses para la boda y te juro que si me saco
el premio, le doy la mitad a la iglesia en limosna.
Pasa otro mes.
-Señor, yo soy tu más fiel seguidor, falta un mes para mi boda ¡y no me he sacado la loteria!, te juro que si
me saco el premio mayor, sólo tomaré lo que necesito para los gastos y lo demás se lo doy en limosna a la
iglesia.
De momento la iglesia se ilumina por unos segundos y se escucha una voz del más allá:
-Pues primero compra el boleto, ¡pendejo!

Aclaración: Ver pendejo.