Una noche, en el café, un sujeto comenta con los amigos:
– ¡Yo si que soy un hombre felíz!… no me imaginaba cuánto me quería mi mujer, hasta el otro día, que me enfermé y tuve que quedarme en casa.
Y los amigos preguntan:
– ¿ Y qué te hizo suponer eso? ¿qué cosa hizo ella?.-
A lo que el sujeto cuenta:
– ¡¡¡Oh!!! se sentía tan felíz por haberme quedado todo el dia en casa, que cada vez que álguien llegaba, como el lechero, el panadero, el sodero, etc., ella gritaba contentísima: ¡Mi marido está en casa! ¡mi marido está en casa!.

Una noche, en el café, un sujeto comenta con los amigos:
– ¡Yo si que soy un hombre felíz!… no me imaginaba cuánto me quería mi mujer, hasta el otro día, que me enfermé y tuve que quedarme en casa.
Y los amigos preguntan:
– ¿ Y qué te hizo suponer eso? ¿qué cosa hizo ella?.-
A lo que el sujeto cuenta:
– ¡¡¡Oh!!! se sentía tan felíz por haberme quedado todo el dia en casa, que cada vez que álguien llegaba, como el lechero, el panadero, el sodero, etc., ella gritaba contentísima: ¡Mi marido está en casa! ¡mi marido está en casa!.