– Magnífico, querido. Desde que nos casamos nunca te falta un botón.
– Es cierto, querida.
– ¡Eres una perla! Me has enseñado a cosérmelos de maravilla

– Magnífico, querido. Desde que nos casamos nunca te falta un botón.
– Es cierto, querida.
– ¡Eres una perla! Me has enseñado a cosérmelos de maravilla