Va un hombre por la playa con su mujer, y ella le pide que le compre un bikini, a lo que él le dice:
– Con ese cuerpo de lavadora ni lo pienses.
Siguen caminando y le insiste la mujer…
– Bueno cómprame ese vestido, -y repite el esposo- con ese cuerpo de lavadora ni lo pienses.
Pasa el día y por la noche ya en la cama el marido le dice a la esposa:
– Entonces que, ¿echamos andar la lavadora?- y la mujer le dice…
– Para esa mierda de trapito mejor lávalo a mano.

Va un hombre por la playa con su mujer, y ella le pide que le compre un bikini, a lo que él le dice:
– Con ese cuerpo de lavadora ni lo pienses.
Siguen caminando y le insiste la mujer…
– Bueno cómprame ese vestido, -y repite el esposo- con ese cuerpo de lavadora ni lo pienses.
Pasa el día y por la noche ya en la cama el marido le dice a la esposa:
– Entonces que, ¿echamos andar la lavadora?- y la mujer le dice…
– Para esa mierda de trapito mejor lávalo a mano.