Iba un matrimonio en un coche, peleándose. Al pasar frente a una granja el hombre vio unos cochinitos y le dijo a la mujer:
– ¿Familiares tuyos?
Y ella le contestó:
– ¡Sí, mis suegros!

Iba un matrimonio en un coche, peleándose. Al pasar frente a una granja el hombre vio unos cochinitos y le dijo a la mujer:
– ¿Familiares tuyos?
Y ella le contestó:
– ¡Sí, mis suegros!