Estaban dos esposos durmiendo en su casa, cuando de repente la señora escucha un ruido, y dice:
-¡Juan! despierta, creo que quieren entrar a robar.
-Pues asomáte a la ventana para que crean que tenemos un perro.

Una señora pasa con su hija en la tarde y un borracho les grita:
¡Señora, su hija se ve bien fea!
Y la señora le contesta:
¡Es que la belleza la tiene por dentro!
Y el borracho le responde:
¡Entonces, pélela!