El padre a su hija:
– Conchi, abajo está tu novio.
– Ah, ¿pero conoces a mi novio?
– ¡No!, pero me conozco de memoria todas mis corbatas.

El padre a su hija:
– Conchi, abajo está tu novio.
– Ah, ¿pero conoces a mi novio?
– ¡No!, pero me conozco de memoria todas mis corbatas.