Un vagabundo se acerca a una anciana que estaba en la playa, y le dice.

– Por favor señora…, le suplico señora, por favor…, no he comido nada en 24 horas.

– La abuela le dice: ¡Que bien hijo mio…!!, ¡Así no tendrás un corte de digestión cuando te metas en el agua…!!!.