Un yayo catalán, va paseando con su nieto por la orilla de la playa, cuando de repente viene una ola enorme y se lleva al niño, el hombre desesperado mira hacia el cielo e implora:

– Oh, Dios mío, ¿qué te he hecho yo, para que te lleves a mi único nieto, me has arrebatado también mi vida ya que mi hijo me echara la culpa de todo y mi nuera se morirá de pena…, ¿Cómo me has podido hacer esto…

– Cuando de pronto otra ola gigante deja al niño de vuelta sano y salvo…, el abuelo agarra al niño lo mira y dice mirando al cielo:

– Pero Dios… el niño antes de llevártelo tenia puesto un sombrero.